TIEMPOS DE SED
Aquí nada era igual, todo había desaparecido, pero aun quedaba un poco de misericordia, en los corazones latentes. Aquí se luchaba, por lo único que en verdad valía la pena en la vida: ''Agua'' ese singular liquido, cuya existencia estaba agotándose, por lo que era común observar, cuerpos desfallecidos a mitad del camino, o personas en agonía total. Mis padres cuestionaban día y noche la reserva que aún quedaba, ahora las viejas historias que mi abuela solía contarme, aquellas donde el agua era desperdiciada, por las antiguas generaciones habían quedado solo para la imaginación, ahora lo único que importaba era mi propia historia. El deseo de mejorar las cosas, siempre conlleva a la solución, la ciencia avanzaba y yo junto con ella, me había dedicado por completo, a su explicación. Ahí también se encontraba, la persona más importante en mi vida, y quizá la única, Adrián compartíamos toda clase, de experiencias, motivadas por los mismos suenos, y el amor que nos unía. El deseo de ver, un mundo, renacer nos llevó a realizar el trabajo de nuestras vidas y había llegado el momento, de emprender esa obra, por la que habíamos trabajado arduamente, tanto Adrián como yo, y el demás equipo médico, estábamos preparados, para hacerlo realidad. El doctor Viteri líder del equipo convocó a la última reunión antes de echar a andar el plan, quizá fue el evento mas difícil de mi existencia, pues allí se decidió que Adrián, sería el elegido, para llevar a cabo el complejo experimento, quién mas que él que conocía perfectamente la estructura del viaje, al espacio, en busca de H2O, pero también significaba una separación irremediable y quizá definitiva. Tuve que ser fuerte, pues todo estaba preparado para comenzar, Adrián estaba, sobre la camilla, que cuidaría de su cuerpo el tiempo que fuera necesario, entonces vi como el doctor Viteri, colocaba aquella envoltura insípida, que contenía la información cerebral, necesaria, para construir, aquel especial androide que podía percibir, al mundo externo, en su totalidad, capaz de llegar a cualquier lugar, y soportar aquellas escandalosas temperaturas, de los planetas extra solares, solo con el fin de cumplir con el objetivo final: la salvación de nuestro planeta.
No pude contener, el dolor de ver, el cuerpo de Adriám, que no diferenciaba mucho de un cadáver y que permanecería inmóvil, hasta su ingreso. Aquel singular androide, partió en busca de la vida, pero antes pude despedirme de él, pues con el se llevaba el recuerdo, de un amor infinito.
Pasaron algunos anos, pocos o tal vez muchos, aún recuerdo, el sonido de alerta, sobre el final de la historia.
Ano 2218 el mundo, declarado sin agua, sin vida, frente a un apocálipsis próxima, un planeta casi en tinieblas, consumido en gran medida. El equipo y yo permaneceríamos en alerta todavía, ante cualquier acontecimiento. Días más tarde, cuando nadie menos, se lo esperaba, un intenso temblor, sacudió el planeta entero, no recuerdo cuanto duró mi concepción del tiempo, iba muy adelante del real, lo único que puedo afirmar, es que lo que vieron mis ojos, aquel hermoso día fue extraordinario, pues el cielo generaba líquido, que en pocos días transformó, el planeta en agua o mejor dicho en vida, por primera vez podría apreciar el aroma de las flores, y la esencia del paisaje que tanto, había escuchado en viejos anécdotas y visto en fotografías antiguas.
No cabe duda, que el universo es infinito y provee de lo necesario, para persistir en este espacio.
Aquel ser enviado, algún día desde este planeta nunca regresó, pero sé que algún día volverá y yo estaré aquí o quizá en otro lugar, esperando su llegada, pero de una cosa si estamos seguros el equipo médico y yo, aquel extraño. acontecimiento, donde la fé fue regresada, a este planeta, tuvo que ser el resultado por el cual hablamos, estado luchando durante tanto tiempo, y del cuál deberíamos sentirnos orgullosos, pues la vida había sido la prueba más grande de amor, fue entonces cuando supe que el verdadero significado de la vida, es el amor, ahora sé con certeza, que el agua es necesaria para la vida, pero es el amor el que le da la razón a esa vida. Aquí todo volvió a ser igual o tal vez mejor.
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