Finalmente el fin
Se respiraba nerviosismo en el aire. La gran ciudad de Nueva Real se encontraba en medio de un completo caos. Seres vestidos con grandes trajes blancos, cascos cubriendo sus cabezas y con tanques de oxígeno sobre sus espaldas avanzaban con paso presuroso alrededor de la rocosa superficie de centro. La vida en la luna era más fácil de lo que siempre se creyó.
Después de la desaparición total de la capa de ozono que protegía a la Tierra, la humanidad se extinguió casi por completo a causa del agravamiento del calentamiento global. El aire se volvió veneno y el agua destrucción. Todos murieron a excepción de un grupo de astronautas que fueron secretamente preparados para adaptarse a las condiciones de vida de la Luna. Los Estados Unidos crearon su base de control resistente al regolito en la Luna; así la vida pudo continuar a pesar de que fue difícil adaptarse a un mundo diferente a la Tierra, la cual había sido su cuna desde el aparecimiento del ser humano.
Nueva Real era ahora el único lugar donde todavía existía vida, sin embargo, después de 350 años de relativa tranquilidad algo amenazaba la continuidad de esta nueva civilización. Una extraña bacteria estaba atacando los humanos de esa región y se presumía que era tan mortífera como veneno de cobra. Esta bacteria ya había cobrado la vida de alrededor de 130 personas incluidos en estos a la cuarta generación del Coronel Smith, el fundador de esta colonia.
Uno a uno iban cayendo los hombres sin que nadie pudiese evitarlo. Con la intención de encontrar una solución a este problema el Dr. Lizardi decidió investigar el cuerpo de uno de los caídos a causa de esa bacteria. Al observar en el microscopio una muestra sangre, su rostro se tornó totalmente pálido, la estructura del ADN en la sangre estaba totalmente destruida y en su lugar una serie de mecanismos extraños tomaban formas y colores extraños, era como si un tipo de tecnología hubiese tomado el control de aquel cuerpo sin vida. De repente un sonido inundó el ambiente y una luz empezó a parpadear dando un mensaje en código morse, el cual decía que ese era el fin de la humanidad.
El mensaje era muy claro, todo estaba acabado. Pero la pregunta del doctor era quién estaba realizando todo eso y por qué. ¿Acaso otros seres del universo empezarían una nueva civilización? Todos estos cuestionamientos quedaron inconclusos ya que un resplandor verdoso iluminó el lugar y todo se tornó en cenizas.
El mensaje era muy claro, todo estaba acabado. Pero la pregunta del doctor era quién estaba realizando todo eso y por qué. ¿Acaso otros seres del universo empezarían una nueva civilización? Todos estos cuestionamientos quedaron inconclusos ya que un resplandor verdoso iluminó el lugar y todo se tornó en cenizas.
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